Los más ricos apuestan por el oro ante la avalancha de estímulos de los bancos centrales

Los asesores de los inversores más adinerados del mundo están animando a éstos a que sigan aumentando sus posiciones en oro, a pesar de que los mercados de capitales se están recuperando del golpe sufrido a raíz de la pandemia de Covid-19. Muchos analistas desconfían de esta recuperación y de los efectos a largo plazo que pueden tener las medidas adoptadas por los bancos centrales para revitalizar la economía.

Según informan desde Reuters, antes de la pandemia de Covid-19, la mayoría de las entidades de banca privada recomendaban a sus clientes más adinerados que no invirtieran en oro o que lo hicieran en un porcentaje muy pequeño.

Sin embargo, la pandemia ha cambiado esta situación: ahora, algunas entidades recomiendan a los inversores aumentar su exposición al oro hasta un 10% de su cartera de inversión. La razón que esgrimen es que los enormes planes de estímulo de la economía que están poniendo en marcha los bancos centrales van a reducir los rendimientos de los bonos y pueden disparar la inflación, lo que devaluaría otros activos y divisas que figuran en las carteras de inversión.

Ante esta situación, el oro se muestra como la mejor alternativa, ya que constituye una protección frente a la inflación y la deflación, y se verá beneficiado comparativamente si los rendimientos de activos como los bonos o las acciones bajan.

En lo que llevamos de año, el oro se ha revalorizado un 14%, hasta alcanzar los 1.730 dólares la onza, y los expertos de la banca privada creen que aún hay margen para la subida: “en nuestra opinión, el aumento de la masa monetaria y la política monetaria expansiva va a provocar una devaluación del dólar. Las decisiones de la Reserva Federal van a anclar los tipos de interés reales, lo que aumentará el interés del oro como activo alternativo”, señala a Reuters Lisa Shalett, responsable de Inversiones y Gestión de Patrimonios de Morgan Stanley.

Las nueve entidades de banca privada con las que ha contactado Reuters, que gestionan conjuntamente alrededor de 6 billones de dólares en activos de los inversores más ricos, han recomendado a sus clientes que aumenten su exposición al oro.

Cuatro de ellos han emitido previsiones y todos opinan que el precio del oro cerrará el año en un nivel superior al actual.

Desde UBS, el mayor gestor mundial de patrimonios, estiman que el precio del oro llegará a 1.800 dólares la onza a finales de año en su escenario base, impulsado por los extraordinariamente bajos tipos de interés y por el deseo de los inversores de proteger sus carteras.

Los analistas del banco suizo no descartan incluso que llegue a los 2.000 dólares la onza en caso de que se registre una segunda oleada de infecciones por el coronavirus: “la gente se ha puesto muy nerviosa con el reciente rally bursátil y están buscando fórmulas para proteger su cartera que funcionen bien en una amplia variedad de escenarios”, asegura a Reuters Kiran Ganesh, del departamento de Inversiones de UBS.

Morgan Stanley, por su parte, aumentó a finales de marzo un 5% sus posiciones en commodities, incluyendo al oro, en todos sus modelos de inversión. Aunque no es probable que el banco recomiende una posición superior al 10% de la cartera en commodities como el oro, podría hacerlo si se produce un importante repunte de la inflación que obligue a tomar decisiones para proteger el patrimonio.

Este aumento de la demanda de oro de inversión podría tener un importante impacto en el precio del oro. Hay que tener en cuenta que cualquier movimiento que se produzca en los mercados de bonos y acciones, que tienen un tamaño estimado de más de 200 billones de dólares, desencadena una importante reacción en el mercado del oro, de tamaño mucho más reducido: menos de 5 billones de dólares.


Tomado de oroinformacion.com

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