Los bancos centrales aumentaron sus reservas de oro en 270 toneladas en el primer semestre

Las reservas de oro de los bancos centrales aumentaron en 430 toneladas durante el pasado año 2021 y todo apunta a que podrían superar esa cifra en este año. La compra de oro por parte del sector oficial ha mantenido una tendencia al alza desde la crisis financiera mundial de 2008 y alcanzó su cifra máxima, más de 35.600 toneladas, a finales del pasado año.

Según la última edición del informe Precious Appraisal publicado por la refinería alemana Heraeus, durante el primer semestre de 2022, los bancos centrales del mundo añadieron 270 toneladas netas de oro a sus reservas. Una cifra equivalente a la media del primer semestre de los últimos cinco años, lo que demuestra que las inminentes recesiones en la Eurozona y Estados Unidos no han retraído a los bancos centrales de seguir confiando en el oro.

La mayor operación del periodo enero-junio 2022 fue la compra de 90,2 toneladas de oro por parte del Banco Central de Tailandia.

En el informe, los analistas de Heraeus apuntan que la inflación y el riesgo geopolítico son más importantes para los bancos centrales ahora que en los dos últimos años: “la encuesta realizada por el Consejo Mundial del Oro entre los banqueros centrales a principios de este año destacó el comportamiento del oro durante las crisis como un factor importante en la política de tenencias de oro. Se espera que la inflación siga siendo elevada a medio plazo, como demuestran la política monetaria agresiva de la Reserva Federal y la subida vertiginosa de los precios de la energía en Europa. Además de ofrecer diversificación de reservas y estabilidad financiera, los bancos centrales valoran el rendimiento del oro en condiciones de mercado inciertas y volátiles, como una recesión mundial”.

Como destaca el informe, el riesgo monetario aumenta durante las recesiones, y los bancos centrales compran oro para ayudar a compensarlo. Así, el riesgo de mantener una moneda devaluada en las reservas puede compensarse aumentando la proporción de oro. Un ejemplo es el Banco Central de Bolivia, que anunció a principios de este año un plan para empezar a comprar oro de producción nacional con el objetivo de reforzar y mejorar la liquidez de sus reservas teniendo en cuenta la pandemia y la guerra de Ucrania. La última vez que Bolivia registró un aumento de sus reservas de oro fue en 2013, con una compra de 0,2 toneladas.

Según Heraeus, “es probable que este año se produzca un aumento de la demanda de oro de los bancos centrales, pero se necesitarán más compras puntuales. El primer semestre de 2022 estuvo dominado por las compras regulares de Turquía (63,5 Tm) y las adquisiciones puntuales de Egipto (44,2 Tm) e Irak (34 Tm). La actual inestabilidad política y económica hará que los compradores habituales, Turquía, India y Uzbekistán, sigan reforzando sus reservas de oro en el segundo semestre de 2012”.

Escrito por Ángel Sanchez

en www.oroinformacion.com

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